De Jorge Ibargüengoitia.

El libro “Dos Crímenes” del autor Jorge Ibargüengoitia , tiene una gran diversidad de temáticas; el misterio, el amor y  traición, que se van desarrollando a lo largo de la historia.

En la novela encontramos lugares remotos de la ciudad, personajes cínicos y una mirada crítica en la que el autor retrató los aires provincianos que tanto frecuentaba en el siglo XX.

Muérdago es el lugar donde se desarrolla la historia, representa lo que todavía son algunas provincias del país, en los que todos saben la vida de sus conocidos y en donde se rumora hasta lo que no.

La historia comienza con Marcos celebrando una reunión con sus amigos y su pareja “La Chamuca”. Marcos aloja en su casa a un compañero de trabajo, que está implicado en un crimen vandálico; el protagonista y su novia, ante esta situación deciden huir mientras las cosas se solucionan. La Chamuca parte hacia Jerez con su prima y Marcos se va a Muérdago, donde vive su tío Ramón, con el propósito de obtener dinero que le permita vivir mientras se encuentra prófugo.

El protagonista no es el individuo ejemplar; sin embargo, su situación genera empatía y de esta forma justifica su descaro. Cuando entra en contacto con su familia de provincia veremos que las envidias, las mentiras, la avaricia y las intrigas son el pan de cada día. 

El tío Ramón está enfermo y como no tiene familia directa, sus sobrinos cuidan de él con el propósito de obtener una parte de la herencia , que es bastante grande siendo Ramón el más rico de la región . La llegada de Marcos supone una amenaza para ellos, y es aquí donde aparece el momento de mayor extensión en la novela.

El erotismo sale a relucir mientras el protagonista idea cómo obtener dinero de su tío. Se involucra con su prima Amalia y con la hija de ésta, Lucero.
Es aquí donde resalta la habilidad de unir un conflicto y esto terminará por definir los crímenes a los que hace alusión el título. La intriga es tal, que pareciera una novela policíaca. Y el final todo es inesperado.

Escrito por: Jeraldine A. Gutierrez.